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Escrito por Melina Vacchiano y Virginia Fdel En un primer contacto decidimos el tipo de obra que queríamos hacer y cuáles eran los elementos que utilizaríamos: mantener el concepto artístico de La Comedia de Hacer Arte (no estar determinados por las necesidades técnicas, no utilizar bambalinas (todo transcurre en escena) y prescindir de luces y sonido para llevar adelante la función), recurrir a algunos elementos de la Comedia Dell´ Arte e integrar el flamenco y el Wushu a alguno de los personajes; para lo cual Pablo comenzó a trabajar con Vicente Seoane acerca de las posibilidades musicales, mientras buscábamos una historia que nos comprometiera, que pudiese, de alguna manera, relacionarse con la actualidad y con nuestras raíces. En medio de esta búsqueda, Agostina Iuorno, trajo la propuesta de crear un espectáculo sobre Juana, la loca, hija de los reyes católicos, ya que ella había escrito una obra para flamenco basada en el conflicto amoroso de la vida de ésta, y por lo cual tenía realizada una investigación histórica. Ahondando en la vida de esta desgraciada reina, orientamos los elementos en función de esta historia. Nos atrajo, principalmente, la diversidad de versiones; lo que se dijo, lo que se hizo y lo que ocurrió, lo que paso a la historia y lo que se convirtió en la leyenda; de un hecho muy pintoresco pero que se engarza en un entretejido que nos toca directamente: la invención de América y el advenimiento del capitalismo con la consecuente acumulación de capitales por parte de Europa. La historia se da vuelta como un guante, y es una sirvienta desterrada la que cuenta la verdad de la historia (nuestra verdad), marcando con cada escena sucesos claves a la versión que despliega la obra. Es muy importante, para nosotras, subrayar que todo el espectáculo, es el resultado de una búsqueda individual y de un trabajo de integración grupal. |